Gora San Fermin Gora

La leyenda cuenta que San Fermín de Amiens fue un misionero cristiano y primer obispo de Amien. Nació en Pompaelo (la actual Pamplona) hijo de un senador pagano de nombre Firmo, un alto funcionario de la administración romana que gobernó Pamplona en el siglo III. Fue decapitado a los 31 años de edad.

“La primera vez que fui a los sanfermines pensé que, como taurina, tenía la oportunidad de vivir algo especial. Y la primera vez que entré al encierro pensé que quién me había mandado a mí entrar en semejante situación. El miedo, la adrenalina y la tensión te recorren el cuerpo entero y los minutos previos a las ocho de la mañana son horriblemente especiales. Pero luego, cuando pasan los seis toros por tu lado y sudas toda esa adrenalina, ese momento no tiene precio.”, dice García Gil.

La Leyenda

Bajo la tutela de San Honesto de Nimes, el joven Fermín, aprendió la religión y el arte de la prédica.

J.Toledo © Solkes

A los 18 años fue enviado a Tolosa lugar donde sería ordenado. Habiendo organizado la construcción de la iglesia local, fue nombrado obispo a los 24 años

La leyenda aumento con el pasar de los años y su santoral se celebra el 7 de Julio. En Pamplona, la capital de Navarra, se conmemora con unas fiestas de fama internacional, los Sanfermines, fiestas en las que se destacan los encierros.

Los festejos comienzan con el lanzamiento del chupinazo (cohete) que se realiza desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio y terminan a las 24 h del 14 de julio con “Pobre de Mí”, la canción de despedida.

Sin duda alguna, una de las actividad más famosa de los Sanfermines es el encierro. El encierro consiste en un recorrido de 849 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. Todos los días entre el 7 y el 14 de julio, se llevan a cabo los encierros que comienzan a las ocho de la mañana, con una duración media de entre dos y tres minutos.

Aunque la fiesta de los sanfermines tiene un origen que se remonta varios siglos, ha aumentado su fama al estar vinculada también a la difusión que les dio Ernst Hemingway. Todo este ambiente mágico lo plasmo en su libro Fiesta. Por ejemplo, narra la muerte de un mozo por asta de toro.

J.Toledo © Solkes

Sin duda alguna estas son unas fiestas singulares y, sin duda, el acontecimiento por el que más se conoce a Pamplona en el mundo.

En su origen existen tres celebraciones independientes: la religiosa en honor a Sane Fermín, las ferias comerciales y las corridas de toros. Hace siglos la Iglesia celebraba las festividades de San Fermín cada 10 de octubre.

Sin embargo, el clima pronto los aburrió. Por esto mismo, en 1591 se decidió pasar la celebración al 7 de julio. En aquella fecha se celebraban ferias en Pamplona con corridas de toros. Como consecuencia se unieron ambas fiestas.

Lo más interesante de esta fiesta es el ambiente, la gente, la fiesta en sí, descubrir unas tradiciones geniales y disfrutar de una ciudad que se entrega 100% durante ocho días., señala Marta entusiasmada.

Como me pude dar cuenta, hay muchos errores e ideas falsas alrededor de estas festividades. Una de ellas es pensar que San Fermín es patrono de Pamplona, cuando lo es de toda Navarra. Honor que comparte con San Francisco de Javier.

Solo para que quede claro, el patrono de Pamplona es San Saturnino o San Cernin, obispo de Toulouse y mártir.

Desde década de los 50, se han llevado a cambio varios cambios. El primero de ellos es el incremento del nivel de vida. Han perdido mucho de su componente religioso, aunque la procesión sigue siendo multitudinaria.

Aunque allá perdido mucho de su encanto inicial aun ahora se canta la Jota al santo en la Plazuela del Consejo o el Agur Jaunak interpretado frente a la iglesia de San Cernin.

 

El Chupinazo

Uno de los momentos más esperados es El Chupinazo. Consiste básicamente en un cohete que se lanza el día 6 de julio de cada año a las doce del mediodía desde el balcón de la casa consistorial de Pamplona. Con ello se señala que las sanfermines han comenzado.

J.Toledo © Solkes

El origen de esta tradición se halla a principios del siglo XX. En la década de los años treinta empezó a agrupar una buena cantidad de público en el momento del lanzamiento de los cohetes.

En 1941 por primera vez el disparo se hizo desde el balcón principal de la Casa Consistorial, siendo encargado de prender la mecha el propio Joaquín Ilundain. Después se adoptó la costumbre de que el concejal encargado de disparar el chupinazo fuera el presidente de la comisión municipal de fiestas.

A partir del 6 de julio de 1941, se dice un grito tradicional: “Pamploneses, Pamplonesas, ¡Viva san Fermín! Gora san Fermin!”

Solkes: ¿Por qué vas a San Fermín?

MGG: Voy porque me declaro taurina y gran aficionada a los toros y a todo ese maravilloso mundo que les rodea. Y San Fermín es, sin duda, una fiesta que engancha a los que nos gustan los toros. Es un referente taurino. Las ganaderías se emplean a fondo para llevar a Pamplona unos ejemplares espectaculares. Las caras, los cuernos y las estructuras de los toros que corren en Pamplona se ven en muy pocos sitios.

El Encierro

Los encierros de San Fermín tienen un origen medieval en la “entrada”. Los pastores navarros traían a los toros de lidia desde las dehesas de La Ribera de Navarra hasta la plaza mayor, que servía de coso taurino al no existir una plaza de toros.

Radica en “conducir” a la manada de toros y cabestros hasta la plaza de toros que a las ocho de la mañana salen desde los corrales de Santo Domingo, donde han pasado la noche, unos 849 metros.

Para disfrutar el encierro hay varios lugares en la ciudad que pueden funcionar a la perfección. El encierro se puede observar en los vallados de madera que se instalan a lo largo de las calles desde algún balcón privado a precios bastante caros.

El primer encierro de las fiestas es el del día 7 de julio y el último el del día 14.

Hay otras personas que prefieren asistir a la propia plaza de toros, donde habrá que pagar un precio los días festivos y fines de semana, el resto de días la entrada es gratis.

Aunque muchos no lo crean o decidan ignorar, hay ciertas normas de seguridad para correr el encierro que todos deberían conocer. Deben ser seguidas al pie de la letra, de no hacerlo los accidentes siempre son impactantes.

Las reglas de seguridad son: no levantarse inmediatamente en caso de caída y cubrirse la cabeza con los brazos en posición fetal, bajo riesgo de cornada grave por parte de los toros. Está igualmente prohibido correr el encierro con mochilas o cámara de fotos o vídeo.

 

Las Dianas

La jornada sanferminera inicia con la música de las dianas. A las 6,45 de la mañana, la banda municipal “La Pamplonesa” ya está lista para recorrer las calles del Casco Viejo. Cabe recalcar, que a esa hora muchos están regresando a casa de la fiesta del día anterior.

“… Si entras al encierro hay que respetar el ritual, respetar al resto de corredores y respetar al animal. Me encantaría que le aplicasen al encierro la seriedad y responsabilidad que se merece y no entrasen allí como si nada.”, asegura Marta García Gil.

Las Dianas es una tradición que cuenta con más de cien años. El público los acompaña siempre. La multitud corea las canciones. Poco a poco más gente se van sumando a la marcha a su paso por calles.

La banda toca sin descanso las canciones que unos y otros se apresuran a pedir al primer silencio que se produzca.

 

Las Peñas

La salida de las peñas no tiene comparación. Las peñas son grupos de cuadrillas o amigos que tienen en común su pasión por los Sanfermines. Yo conozco un par de ellos y es algo increíble tanto para locales como extranjeros. Estan en cada corrida de toros.

Las primeras peñas se fundaron a mediados del siglo XIX En aquella época Pamplona era el Casco Viejo. Hay que decir que las peñas son las protagonistas innegables en las tardes de toros de los sanfermines.Vale la pena aclara que las peñas nacieron por y para la fiesta de San Fermín.

“Yo me lo imaginaba todo más grande y las calles más anchas. La primera vez que lo vi me parecía imposible que en esos metros de ancho entrase tanta gente corriendo entre seis toros. También me impresionó mucho el ruido, el sonido de las calles en el momento del encierro. Los gritos de los corredores para hacerse hueco entre los toros y el sonido de las patas de los animales en los adoquines de las calles de Pamplona son impresionantes.”, explica Marta.

Las Otras Actividades

Todo hay que decirlo, hay corridas de toros. Pero como me aseguraron, en estas fiestas prima el toro, con un certamen entre ganaderías. El ambiente es festivo, a veces irrespetuoso y sólo impresionable ante actuaciones especialmente valientes.

Cuando cae el sol y llega la noche, la fiesta empieza.. o más bien cambia de color el cielo. La multitud prefiere los fuegos artificiales que son lanzados a partir de las 11 de la noche desde el interior de la Ciudadela. Quienes tengan esa vena romántica pueden ir al “encierrillo”: la llevada de los toros que serán lidiados al día siguiente (y antes correrán el encierro) desde los corrales del Gas.

J.Toledo © Solkes

Hoy por hoy, Pamplona se queda pequeña para albergar al gran número de visitantes que acuden todos los años. Pero, esto es España y si hay algo característico es la hospitalidad. Siempre hay un ambientazo que se respira en la calle. En estas festividades los extranjeros se sienten como en casa y se dejan llevar por la leyenda de los sanfermines. Estos ocho días son estupendos. Las personas, el ambiente, todo en harmonía. Gora San Fermin!

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