La batería y percusión forman parte de un universo musical lleno de ritmo, técnica y creatividad. Después de hablar con algunos conocidos, descubrí que entre ellos había artistas o personas cercanas al mundo del arte. Sin embargo, buscaba a alguien con un perfil artístico diferente al de las personas que había entrevistado en ocasiones anteriores.
Tuve la oportunidad de hablar con un baterista colombiano y me encantó nuestra charla. Antes de conocer a Miguel Cuevas, me pareció importante acercarme al mundo de la batería y percusión, ya que no tenía mucha idea al respecto. Esta búsqueda me permitió descubrir un universo musical que va mucho más allá de tocar un instrumento.
La batería y percusión: el origen de un instrumento
La percusión es, quizás, la más antigua de los instrumentos musicales. En la prehistoria se utilizaban piedras y trozos de madera para avisar con diferentes toques o golpes del acercamiento de animales peligrosos o para ahuyentar las plagas, etcétera.

Muchos son los instrumentos que componen la gran familia de la percusión, y en el último siglo su número se ha visto todavía más incrementado.
En un principio estaban clasificados en dos tipos: de sonido determinado y de sonido indeterminado, aludiendo a la posibilidad de ser o no afinados.
Hasta hace no demasiado tiempo, y debido a los materiales con que se construían, los instrumentos de percusión no tenían las grandes posibilidades que hoy tienen.
Así, las membranas han sido sustituidas por plásticos que hacen posible una afinación más exacta e incluso convierten en instrumentos susceptibles de ser afinados a los que antes no lo eran, como por ejemplo la caja.
La batería y la percusión
Como aprendí, la batería es un conjunto de instrumentos musicales de percusión usado por muchas agrupaciones musicales.
Los instrumentos de percusión son considerados los más antiguos de los instrumentos musicales junto a los de viento o armónicos. El origen de la batería se localiza en los Estados Unidos a finales del siglo XIX .

Hasta 1989, algunos instrumentos (el redoblante, el bombo y los platillos) se tocaban separadamente, pero se unieron. Estos tres instrumentos fueron popularizados por la música europea, pero todos son de origen turco.
En el siglo XIX, los músicos románticos comenzaron a utilizar baterías cada vez más grandes.
Antes de que todos los instrumentos fueran unidos y mientras su unión no era popular, eran tocados por varias personas y se encargaban de algunos de los instrumentos de percusión. Pero durante la Primera Guerra Mundial se vieron obligados a reducir el número de músicos, y en muchos casos estos, sobre todo los percusionistas, aprendieron a tocar varios instrumentos a la vez.
El término baterista se refiere al músico que toca estos instrumentos.
Miguel Cuevas: entre la batería y percusión
Esta conversación fue bastante relajada. Yo, como siempre, con mil preguntas y mi entrevistado preparado para responderlas.
Miguel Cuevas es músico, baterista profesional, baterista de sesión. Empezó a tocar desde que tenía 12 años y profesionalmente hace 14 años.

Es importante saber que un baterista de sesión es un profesional que es capaz de desenvolverse en cualquier estilo de música, además de estar preparado para interpretar la mayor parte de las obras musicales con unos pocos minutos de analizar la partitura maestra o una partitura de batería.
Empezó tocando batería en su casa. Ahorro mucho para poder comprar su primera batería. Empezó a tocar, se metió a clases con quien en ese momento era el baterista de la banda de su hermano, y en el colegio formó su primera banda.
Después de la época colegial, empezó a tocar con otros artistas como Santiago Parra, Mauricio y Palo de Agua un tiempo, y después se fue a vivir fuera del país.
Laura Viera A: ¿Por qué la batería?
Miguel Cuevas: No sé por qué. Fue el instrumento que más me llamó la atención.
Entró a la universidad a estudiar música. Y estudió con grandes maestros como Fran Alsadilla y Jorge Sepúlveda. Le enseñaron acerca de dos mundos. Frank Alsadilla es cubano; entonces, con él estudió y aprendió todo lo relacionado con la música latina y el jazz. Con Jorge aprendió mucho sobre jazz, de ese estilo, del swing, de la improvisación. Ambos lo ayudaron mucho a desarrollar lo que ahora es como músico.
Laura Viera A: ¿Qué desconoce la gente sobre ti?

Miguel Cuevas: Creo que la gente desconoce que tengo otra pasión y es la cocina. En algún momento, cuando estaba estudiando en la universidad, me aburrí de la música y me fui a vivir a nyc y estudié cocina y me gradué como chef. Cocino en mi casa, para amigos, cocino para eventos, para gente, Es algo que me apasiona un montón.
Aunque reconoce que no es muy lector, sí le gusta estar muy metido en la música. Tiene muchos artistas y bandas favoritos. Pero tal vez los que nunca se cansan de escuchar son los Beatles. Al menos una vez a la semana los tiene que oír.
Laura Viera A: ¿Qué te apasiona de este instrumento?
Miguel Cuevas: Me apasionan la batería, el poder tocar mejor cada día. Es un instrumento muy difícil, poder tocarlo bien, con groove; hacer que tu forma de tocar le guste a los demás y sea el adecuado para determinadas canciones o para alguna grabación. Eso me apasiona , ser mejor para las grabaciones. Me apasionan el instrumento, las nuevas tecnologías que sacan para el instrumento cada año.
Lo han inspirado bateristas como Dave Fueckel, Winnie Colayutta, Phil Collins. En este momento me inspiran bateristas como Arm Stewart, Steve Jordan. Depende del género de música: me inspiran distintos bateristas.
Me inspira la música también, me inspira poder crear baterías en canciones que no tienen baterías.
Desde que empezó la pandemia, las cosas han cambiado un poco para Miguel. Tal vez el cambio más grande fue que durante muchos meses no pudo tocar en vivo.
Pero, ese tiempo lo utilizó para practicar mucho, lo cual lo tiene muy contento porque ha podido avanzar en temas que tenía de práctica y aparte empezó a trabajar con su esposa en la academia de música: Ximena Abello Music World.
Batería y percusión alrededor del mundo
Obviamente, la escena musical en Colombia debía ser uno de los puntos a tocar durante nuestra conversación. Y eso fue exactamente lo que ocurrió.

Empezamos por decir que la escena musical independiente colombiana pasa por un buen momento.
Tenemos bandas que giran por todo el mundo y que han llevado la música hecha en Colombia a otros niveles de producción y comercialización.
Cada día hay más espacios para hacer y vivir la música en vivo. También hay mayor difusión y visibilidad.
Pero antes de llegar a esta explosión cultural, tenemos que hablar sobre el hecho de que a finales de la década de los 80’ y comienzos de los 90, el desarrollo de la escena musical independiente se fortaleció en cuanto a su evolución y producción sonora.
En ese momento, surgió una generación, tanto de artistas (Aterciopelados y Poligamia, por nombrar a algunos), como de festivales que se apropiaron de nuestra capital, Bogotá.
Laura Viera A: ¿Cómo se ven a los artistas colombianos?
Miguel Cuevas: Por mi experiencia, la gente ve a los músicos colombianos y los relaciona con la música latina, con el reguetón más que todo. Yo creo que a los músicos colombianos por fuera todavía no tenemos ese reconocimiento, ese nombre de ser músicos con el nivel suficiente para atenderlas necesidades de la música en el mundo. Hay pocos que nos representan en el mundo; estoy hablando de músicos de sesión, jazzistas. Creo que todavía nos hace falta reconocimiento. No somos un referente de músicos virtuosos, como por ejemplo los brasileños o los de la India.
El mundo del arte en Colombia está creciendo cada vez más. Es una evolución, es un proceso, somos un país demasiado joven al que le falta mucho por solucionar en temas sociales antes de los temas artísticos. Una vez que esos problemas se solucionen, habrá tiempo para que el arte evolucione. Sin embargo, en este momento hay muchas rositas que nos representan; no es mi tipo de música, pero pienso que va bien. La gente aprecia más el arte, lo paga mejor; los papás están más dispuestos a meter a sus hijos a clase de música que a que mis niños estudien esa carrera.

Laura Viera A: ¿Qué ha sido lo más difícil hasta el momento?
Miguel Cuevas: Lo más difícil que me parece y sigue pareciendo, es mantener las relaciones sociales con los colegas. En la música, eso es súper importante: tener una vida social activa con diferentes músicos.
Laura Viera A: ¿Qué ha sido lo más fácil hasta el momento?
Miguel Cuevas: Me parece fácil mi carrera. Creo que tengo el don para hacerlo y nunca me ha costado trabajo levantarme para practicar, aprender las canciones para un concierto; es lo que me apasiona. Pienso que los músicos que vivimos de la música somos muy privilegiados por hacer lo que nos gusta. Eso me parece fácil y delicioso.
Laura Viera A: ¿Cómo fue tu desarrollo artístico en Inglaterra?
Miguel Cuevas: Mi desarrollo en Inglaterra fue increíble. La verdad es que tocando en bares, en matrimonios, en eventos, en ferias, el desarrollo fue impresionante. Las personas piensan en la música muy diferente. El nivel es muy alto, entonces eso te exige que tengas que ser muy bueno para que te vuelvan a llamar.
Concluyendo
Como hemos aprendido, los músicos son personas que normalmente tocan un instrumento, pero muchos músicos también pueden componer, dirigir conjuntos o enseñar.
Los músicos necesitan una formación continua para mantener las habilidades, los conocimientos y la capacidad de interpretar la música. Por último, la música puede ser expresiva, creativa, terapéutica y apasionante, pero para crear música con cualquier instrumento.

El mundo del arte en Colombia está creciendo cada vez más. Es una evolución, es un proceso. Somos un país que todavía tiene mucho que resolver en temas sociales antes que en temas artísticos. Una vez resueltos esos problemas, habrá tiempo para que el arte evolucione.