Las mujeres de los escombros forman parte de uno de los capítulos más invisibilizados de la historia alemana. Mis lectores saben perfectamente que los temas sobre las mujeres y entrevistar mujeres son mi prioridad.

Recordemos que a través de la historia nuestras voces han sido apagadas por el patriarcado. Por ello, en esta ocasión les quiero presentar y hacer este artículo en honor a todas esas mujeres que reconstruyeron el país de mi hija y esposo, donde vivimos actualmente. Sí, vamos a hablar de las Trummerfrauen.
En alemán se les conoce como Trummerfrau(en) a las mujeres que después de la guerra se dedicaron a limpiar la ciudad, a levantar los escombros. Para nosotros hispanohablantes su traducción es precisamente cómo he titulado el artículo, mujeres de los escombros. Si bien para muchos es un simple mito. Les quiero explicar por qué merecen ser reconocidas desde mi punto de vista y no colocarlas en el cajón de las leyendas y mitos.
Quiero comenzar por comentarles que no hay mucha información sobre el tema, ante mis ojos, históricamente hay pocos documentos sobre ellas, los pocos registros que existen quieren ser desestimados, al decir que son falsos. Todo esto no es más que prueba de que a las mujeres siempre se nos a menospreciado y por ello ocurre esta falta de información. Realmente me tomé mucho tiempo investigando para la realización de este artículo. Y aunque toda la información punta a otra dirección, yo sigo en mi postura.
Las mujeres de los escombros y el contexto histórico
En la escuela nos enseñan mucho o poco de lo que pasa cuando hay una guerra. Se nos habla con hechos que parecen lejanos y nos dan datos, información, fechas incluso imágenes, pero de la realidad nos cuentan muy poco. Así desde mi perspectiva.
Los historiadores se alejan del dolor y con total naturalidad pero sobre todo “neutralidad” nos narran los hechos. Así para la colectividad la guerra pasó y aunque nos repetimos que no hay que olvidar para no cometer los mismos errores, recordamos lo que no duele, recordamos eso lo que es lo neutral. Se dejó de hablar de lo que realmente vivieron muchos seres humanos. Se dejó de hablar de los crímenes, se dejó de hablar de las consecuencias.

Entonces qué es lo que realmente debemos saber, pues todo, debemos saber el miedo que sienten los civiles que se encuentran en medio, debemos saber las atrocidades que cometen los soldados en nombre de la patria, el miedo y la locura de los mismos soldados, debemos enfrentarnos a todas esas emociones para no olvidar.
Así bien, también debemos reconocer que el tiempo seguido a las guerras es muy lento y cruel y se pasa hambre y falta familia y falta techo y sobran escombros. Sobre todo escombros.
Se debe saber que muchas personas sobreviven olvidando la vida anterior a la guerra. También dejan de vivir plenamente el presente para forjar un futuro menos doloroso para las nuevas generaciones. Nadie debería sufrir lo que significa vivir una guerra ni sus consecuencias.
Por ello cada cierto tiempo debemos escribir sobre esto, cada vez de forma directa, porque si no lo conocemos, lo olvidamos y la lección no es aprendida.

Como ya les dije, entre las consecuencias faltan muchos miembros de la familia y muchos se reintentan para sobrevivir.
Pues eso, muchos hombres mueren, muchos ancianos mueren, a las mujeres nos dejaban al margen, por así decirlo.
Después de una guerra sobre todo hay muchas mujeres, mujeres que sufren la guerra de otra manera, quizás no están al frente de la batalla, pero a muchos se les olvida que cuando los soldados toman una ciudad, violan y matan a mujeres y niñas/os. Si no las matan si las violan, las maltratan les quitan mucho.
También ya les dije que sobran los escombros, pues si bien en países como Alemania, existen empresas que se dedican a remover los escombros tanto cuando hay guerra como cuando no. Éstas no pueden darse a basto.
En un sistema tan rígido como el de Alemania, la Secretaría del Trabajo se da a la tarea de contratar a todo aquel que quiera.
Pero qué significa querer, significa que no queda de otra, significa que sí estabas enlisatada/o en el partido perdedor serás obligado a trabajar limpiando escombros, trabajo que para los alemanes es un trabajo denigrante, porque eso lo hacen los perdedores.
Sin embargo, muchas mujeres se quedaron solas, muchas mujeres tenían que sobrevivir, otras tenían que seguir con lo poco que les quedaba. Así que trabajaban limpiando escombros.
Claro, hay excepciones como en todo. Personas que les siguió yendo bien a pesar de la guerra, personas que nunca temieron, mujeres que conservaron su estatus y su familia, mujeres que tuvieron la dicha de no ser violadas ni violentadas de ninguna manera. Pero esto no borra lo que muchas pasaron.
¿Mito o realidad? Las mujeres de los escombros
En muchas fuentes encontraremos que se trata únicamente de un mito o una leyenda. Pero, ¿a qué se refieren? Pues pueden ver en vídeos que están en Youtube o leer en otros artículos que esto es porque esas mujeres no deben ser llamadas heroínas, puesto que si trabajaron reconstruyendo las ciudades alemanas.
Reconstruyeron principalmente la actual capital, no lo hicieron desinteresadamente, ya que pagaban con comida y algo de dinero a quien reconstruyera y así mismo, los pertenecientes al partido nacional socialista estaban obligados a realizar este trabajo, entre ellos, muchas mujeres sobrevivientes de la guerra. Y al ser un castigo para los perdedores, se consideraba un trabajo deshonroso.
Estas son las principales razones que utilizan para desmeritar el trabajo de las mujeres en la reconstrucción de Alemania, un país reducido a escombros en esa época.
Sobre esto mencionan otra situación que es el hecho de que también hombres trabajaron recogiendo los escombros y reconstruyeron los edificios. Y que fueron empresas dedicadas a la construcción, que levantaron la mayor parte de los escombros.
Mi opinión sobre si realmente se trata de un mito o de un hecho legítimamente histórico es la siguiente: Por supuesto que es un hecho legítimo e histórico. Que la precariedad de la época y las situaciones personales para que arrastraron a esas mujeres a desarrollar esas tareas no le resta importancia a que hicieron lo pertinente. Levantaron el país, limpiaron las calles y dieron paso a esta maravilla de país en el que tengo la fortuna de vivir.
Experiencia de la señora Klaus
Mi vecina es una mujer mayor, pero me dice que para ese tema soy muy joven, por ello no quiso una entrevista formal, pero sí accedió a contarme lo poco que recuerda. Ella era muy niña cuando la guerra terminó, siempre ha vivido en el mismo barrio.

Se acuerda que los abuelos vivían en una zona más segura en Fürth y que no había metro, que tenía que caminar hasta allá largas horas, cada alarma de bombardeo tenía que realizar este viaje, sin descanso, aunque se cansara.
Recuerda que su mamá la apuraba, que los abuelos tenían su propio jardín con hortalizas y unos cuantos animales por lo que no pasaron hambre, pero también recuerda como en uno de los bombardeos, perdió a su padre y también como todas las casas cercanas al Dutzenteich terminaron deshechas y todas las familias que ahí vivían murieron ese día.
También muchas mujeres limpiaban los escombros. Cuando le dije que toda la información que encontré decía que eran un mito, me dijo pero cómo, yo las veía, no son un mito. Ella sabe que existieron. Me dijo que es importante que la gente no olvide ese tiempo tan amargo, aunque hay que ser felices a pesar de lo pasado.
También me aconsejo entrevistar personas de arriba de 90 años, pues estas son las que saben la verdad. Pero desgraciadamente con la pandemia, ni a los familiares les permite entrar a visitar a los ancianos.
Visión feminista del tema
Como podrán darse cuenta, todo este texto tiene una visión feminista del tema. Pero nunca está de más dejarlo claro.
En todas partes donde pude apreciar testimonios de mujeres, noté cómo relataban sus vivencias. Sin embargo, muchas personas prefieren señalar el uso político de esas historias. También intentan borrar de la historia a estas increíbles mujeres.
Siempre se ha dicho que la historia la escribe el vencedor. Sin embargo, tampoco hay que olvidar que la historia también ha sido escrita por hombres.
Hasta hace muy poco, e incluso aún hoy, muchas mujeres sobresalientes no han sido reconocidas por su esfuerzo ni por su talento. Han sido colocadas por debajo de una interminable lista de colegas masculinos.
¿Por qué en esta ocasión tendría que ser diferente?
No hay razón alguna. En cuanto cobra fuerza la hazaña de un grupo de mujeres, aparecen quienes intentan desmeritarlas, borrarlas y rebajarlas.

Me pregunto si únicamente hombres hubiesen reconstruido Alemania después de la Segunda Guerra Mundial. ¿Nos habrían dicho que fueron un mito?
¿Habrían afirmado que las empresas hicieron realmente el trabajo? ¿O que actuaron obligados? Tampoco creo que hubiesen insistido tanto en relacionarlos con propaganda política.
Pienso que, de haber sido así, los habrían llamado héroes. Además, cada año tendrían una ceremonia propia, separada de la de las víctimas y héroes de guerra.
No nos permitirían dudar de la buena voluntad de esos hombres. Sí, mencionarían a las empresas y a los vencidos. Sin embargo, jamás los reducirían a una leyenda.

Las mujeres tenemos que seguir alertas y continuar peleando por nuestros derechos. Tanto por los ya conquistados como por los que aún faltan.
No se trata de beneficios. Se trata de derechos humanos y de alcanzar una verdadera equidad de género. Una equidad que nos permita disfrutar de las mismas oportunidades que nuestros compañeros masculinos.
Quiero sugerirles que reflexionen sobre cada área de su interés: arte, cultura, ciencia, educación o deporte.
Luego, dentro de cada disciplina, intenten mencionar cinco representantes hombres y después cinco mujeres.
Aún más difícil será nombrar cinco hombres negros y cinco mujeres negras.
A esto se le conoce como patriarcado.
Aunque no deberíamos hacer diferencias entre blancos y negros, ni entre hombres y mujeres, tampoco podemos ignorar esas desigualdades como si no existieran.
Hay que señalar las diferencias y las desigualdades de oportunidad. También debemos recordar que muchas personas han sido borradas de la historia, como las mujeres de los escombros.
Reconocimiento del trabajo de las mujeres de los escombros
Por todo lo anterior, es para mí muy importante que se reconozca efectivamente el trabajo de las mujeres de los escombros.
Invitar a todos a que cuestionen si acaso es imposible de su existencia, por falta de qué, de un papel que diga que son reales. Cuando en las memorias de muchos están presentes. Sin embargo, esos memorias se están esfumando.

Quiero que tengan una gran consideración hacia esas memorias y hacia esas mujeres. Que comprendan el valor real que tienen las mujeres en todos los ámbitos y reconozcan la verdad de lo que han aportado a lo largo de la historia. También deseo que valoren y aprecien lo que cada mujer ha hecho, que se pongan en su lugar y abran los ojos. Porque, de lo contrario, parecería que todas las mujeres somos un mito. Y en ese caso, entonces seríamos diosas.