La guerra más reciente

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La guerra más reciente en captar nuestra atención es la de Rusia y Ucrania. Rusia invadio Ucrania el 24 de febrero de 2022.

La Organizacion de Naciones Unidas realizó una votación de emergencia. Un total de 141 naciones de los 193 estados miembros de la ONU votaron una semana después para condenarla.

Pero varios países decidieron abstnerse, paises como China, India y Sudáfrica. Por lo tanto, es factible decir que no todos consideran que Rusia tiene toda la culpa por esta guerra catastrófica.

El contexto

Esta confrontación no ocurrio de la noche a la manana, se ha desarrollado desde 2014 y ha tenido varias etapas. Etapas como la adhesión de Crimea a Rusia y la guerra del Dombás.

La adhesión de Crimea a Rusia es el proceso de incorporación de las dos entidades que forman la península de Crimea, la República de Crimea y la ciudad autónoma de Sebastopol, como sujetos federales de la Federación de Rusia. El proceso tiene su origen desde la revolución ucraniana iniciada a finales de 2013, la cual culminó con la destitución de Víktor Yanukóvich. Rusia considero esto comoun golpe de Estado.  Por lo tanto, una serie de manifestaciones por personas opuestas a los eventos ocurridos en Kiev y que anhelan estrechar sus vínculos (o inclusive integrarse) con Rusia se desarrollaron.

Mathias Reding for Unsplash © Solkes

Un punto muy importante es que la adhesión de Crimea no es reconocida por Ucrania. Ucrania considera esto ilegal, y asegura que el territorio sigue conformando la República Autónoma de Crimea y la ciudad especial de Sebastopol. En marzo de 2014, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la Resolución 68/262 llamada Integridad territorial de Ucrania. La resolución afirmó el compromiso de las Naciones Unidas para reconocer a Crimea como parte de Ucrania, rechazando el referéndum sobre el estatus político.

Juan Camilo Guarin for Unsplash © Solkes

Por su parte, la guerra del Dombás comenzó el 6 de abril de 2014. El gobierno interino de Ucrania inició un operativo armado contra los grupos separatistas del este de Ucrania tras la anexión de Crimea.

Las tropas rusas invadieron el territorio del este de Ucrania y las tropas ucranianas lanzaron una operación antiterrorista. Un mes después se realizaron los referéndums sobre el estatus político de Donetsk y Lugansk por parte de los separatistas regionales que formaron la confederación de Nueva Rusia, un efímero Estado que sería disuelto en mayo de 2015.

Las palabras de uno de los miembros del parlamento ruso retumban entre escombros, lagrimas y sangre. Yevgeny Popov dijo a la BBC que “Ucrania y sus aliados, incluido Londres, amenazaron a Rusia durante los últimos 1000 años con trasladar a la OTAN a nuestras fronteras, con cancelar nuestra cultura. Nos acosaron durante muchos, muchos años. Por supuesto que los planes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte para Ucrania son una amenaza directa para los ciudadanos rusos”.

Armamento

Cuando tocamos el tema de la guerra, el del armamento es fundamental. Es un punto que no se puede obviar.

Hay muchas razones que van desde el simple interés económico o militar hasta las acusaciones de hipocresía occidental al pasado colonial de Europa. No hay una razón única. Cada país puede tener sus propios motivos particulares para no querer condenar públicamente a Rusia o distanciarse del presidente Putin.

Quisieramos recalcar que Ucrania, se independizo de la Unión Soviética en 1991 y mucho de su armamento similar no es actual.

Steve Harvey for Unsplash © Solkes

Algunos países occidentales han destinado armamento para Ucrania. Se ha demostrado fundamental para que la ofensiva ucraniana siga en marcha.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, insiste en pedir a sus socios occidentales sistemas antimisiles modernos para contrarrestar los ataques rusos con cohetes soviéticos. Zelenski asegura que los cohetes soviéticos son más peligrosos porque al ser menos precisos amenazan bienes civiles y residenciales.

Holly Mindrup for Unsplash © Solkes

Los Estados miembros de la UE han proporcionado ayuda militar a Ucrania por valor de más de 4.500 millones de euros. Alemania, que tras la presión nacional e internacional anunció a finales de abril que enviaría armas pesadas dando un giro a su política exterior, es ahora segundo donante europeo, por delante del Reino Unido.

A las contribuciones particulares de cada país se suma la ayuda comprometida desde las instituciones europeas. En marzo, el ‘fondo bélico’ de la UE se dobló hasta alcanzar los 1.000 millones de euros y la partida ya ha superado esta cifra en otros 500 millones.

Tras el inicio de la invasión a Ucrania, el Congreso de Estados Unidos aprobó ayudas a ese país por unos US$3.500 millones que, de acuerdo con la Casa Blanca, ya están casi agotados, por lo que el gobierno de Biden solicitó este jueves US$33.000 millones más en ayudas para hacer frente a la guerra.

Washington ha entregado al gobierno de Volodymyr Zelensky municiones y armas de todo tipo, incluyendo sistemas antiaéreos y antitanques, helicópteros, drones y lanzagranadas.

De acuerdo con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, esa alianza en su conjunto ha entregado hasta ahora más de US$8.000 millones en ayuda militar a Ucrania.

Aliados de ambas partes

Tanto Ucranbia como Rusia tiene aliados.

Los países que apoyan a Rusia son los que forman la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). La OTSC es una alianza militar que fue creadala Unión Soviética se desintegró y a la que pertenecen, Rusia, Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán.

Hay otros países que se postulan en favor de la ofensiva militar rusa, bien por tener en EEUU un enemigo común o por otras razones de índole política. Así, entre los gobiernos que respaldan a Putin se encuentran los de Cuba, Venezuela, Nicaragua, Irán y Siria.

Robert Nyman for Unsplash © Solkes

Fuera de la región, mantiene una relación de cercanía con China.

China es la nación más poblada del mundo con más de 1400 millones de habitantes.

Hay quienes piensan que Putin avisó a su homólogo chino, Xi Jinping, de que estaba a punto de lanzar una invasión a gran escala de Ucrania, El motivo es que durante los Juegos Olimpicos de Invierno, China recibió una visita de Vladimir Putin.  Un comunicado chino emitido posteriormente dijo que “no había límite para la cooperación entre los dos países”.

En este momento China y Rusia son aliados estrategicos, son socios y comparten un desprecio común. Ambos paises detestan a la OTAN, Occidente y sus valores democráticos.

Empezemos por decir que, China y Rusia tienen un enemigo común en la OTAN y la visión del mundo de sus respectivos gobiernos se filtra hacia las poblaciones de ambos países con el resultado de que, en su mayor parte, simplemente no comparten el profundo rechazo de Occidente hacia la invasión de Rusia y los supuestos crímenes de guerra que cometió en Ucrania.

Pekín ya se ha enfrentado con Estados Unidos por la expansión militar china en el Mar de China Meridional. También chocó con los gobiernos occidentales por el trato que da a la población uigur, el aplastamiento de la democracia en Hong Kong y su reiterada promesa de “devolver a Taiwán al redil”, por la fuerza si es necesario.

Por otro lado, tenemos a India y Pakistán. Ambos tienen sus propias razones para no querer enemistarse con Rusia. India obtiene gran parte de sus armas de Moscú.

El principal aliado de Ucrania es Estados Unidos pero también cuenta con el apoyo de los 27 miembros de la Unión Europea, Gran Bretaña y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que cuenta con 21 países de la UE.

Las consecuencias

Las consecuencias son demasiadas. Obviamente, Ucrania vive la gran mayoría de ellas, pero no es único país que sufre por la guerra. La comunidad internacional ha tomado medidas para sancionar al país invasor.

La crisis energética no es nueva. España, Europa y prácticamente todo el globo lleva pendiende de la evolución de los precios del petróleo, del gas y de los derechos de emisión de dióxido de carbono desde hace ya más de un año.

Estados Unidos ha anunciado que dejará de importar combustibles procedentes de Rusia pero Europa no puede darse ese lujo ya que no hay suficiente oferta para cubrir la demanda.

La gran mayoría de países del viejo continente tienen una gran dependencia de este. Por ejemplo, Austria depende en un 80 % de Rusia, Alemania en un 50 % e Italia en un 33,39 %.

Por otro lado, Rusia es el tercer mayor productor de petróleo del mundo, por detrás de Estados Unidos y Arabia Saudí.la economía global se enfrenta a un choque de oferta múltiple y de gran magnitud: la oferta de combustibles fósiles, petróleo, gas y carbón, la oferta de alimentos como el trigo, y los insumos agrícolas (potasa, fertilizantes nitrogenados) e industriales (níquel, titanio), que forman la mayor parte de las exportaciones de Rusia, se reducen drásticamente, sin mencionar las de Ucrania. El resultado es un aumento de los precios mundiales de todos estos insumos.

La guerra entre Rusia y Ucrania está provocando una subida de precios que, afecta directamente al comercio internacional y genera preocupación en la actividad económica y empresarial.

La conclusión

Claramente, esta no es la Guerra Fría ya que Rusia no es la Unión Sovietica. Pero, lo que queda muy claro es que uanque hace deécadas la Guerra Fría termini, Rusia quiere volver a estar en control y ejercer una influencia poderosa. Es por esto mismo que Ucrania es una pieza clave.

Ucrania es el segundo pedazo más grande en independizarse de la Union Sovietica. Es rico, desarrollado y una pieza clave en la geoplootica de oriente europeo.

Stijn Swinnen Mindrup for Unsplash © Solkes

El panorama en Ucrania es desolador y por eso se justifica la aceleración del proceso de adhesión a la UE del país en guerra.

La situación no es nueva, la guerra es impredecible y las recientes solicitudes exigen de la UE una agilidad necesaria. Hoy la guerra sigue en Ucrania, pero el futuro exigirá una reconstrucción con elevados fondos estructurales que permitirán verificar estrechamente la inversión en un país devastado.

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