Como el Ave Fénix

Soy mujer colombiana y después de ver los crecientes ataques con ácido en nuestro país el corazón se me encogió. Sentí impotencia y un desespero que me ahogo. Mi primera reacción fue indignación y repudio. Después empecé a informarme sobre lo que ocurría y me sorprendió ver que en mi Colombia del alma, la situación de las víctimas por quemaduras es horrible.

Las Quemaduras

Primero hay que intentar entender el tema del cual estamos hablando. Una quemadura, es una lesión en el cuerpo demasiado intensa, es profunda y dañina hasta la saciedad.

Natalia Valencia (antes del accidente) © Solkes

Existen quemaduras térmicas que son causadas por contacto con llamas, líquidos o superficies calientes, pólvora, estufas, mecheros, entre otros. También hay quemaduras por ataques con ácidos o químicos. Quienes son víctimas de quemaduras tienen cicatrices por el resto de sus vidas. Sus cuerpos pueden sanar con los años pero los daños psicológicos son profundos.

Hay diferentes tipos de quemaduras, unas peores que otras. Las quemaduras de primer grado se limitan a la capa superficial de la piel epidermis.

Las quemaduras de segundo grado se dividen en dos. Las superficiales implican la primera capa y parte de la segunda capa de la piel. En las profundas se afecta mucho más la piel. Puede haber pérdida de piel, carbonización.

Natalia Valencia (después del accidente) © Solkes

Aunque las primeras dos clases de quemaduras son delicadas, el peligro más agudo empieza a partir de las quemaduras de tercer grado.

Una quemadura de tercer grado penetra por todo el espesor de la piel; incluyendo terminaciones nerviosas, vasos sanguíneos, etc.

Por esto mismo, en teoria, no duelen con el contacto ya que se pierde la sensación, claro que esto depende de la profundidad de la misma.

Son reconocidas como una quemadura de espesor total. Este tipo de quemaduras destruye la capa exterior de la piel (epidermis) y toda la capa debajo (la dermis). La piel cambia de color a blanco, café, rojo o negro. Adquiere una textura rugosa.

 

La Fundación INTI

Ser una víctima de quemaduras debe ser una de las experiencias más horribles del mundo. Hay personas que resultan quemadas por accidentes caseros, en sus espacios de trabajo, celebraciones y hay otros que son quemados por ácidos. De cualquier manera, la piel, los músculos, la mente y el alma quedan marcadas. Mi anhelo, bastante humilde, es ayudar en alguna medida a que las personas conozcan un poco más a fondo sobre las realidades de las personas quemadas.

Las EPS dicen que muchas cirugías plásticas son algo por vanidad y entonces si a la persona se le queda pegado el labio a la nariz ellos dicen que es estético. Ellos ya están muy afectados por todo lo que les ha pasado, están dolidos en lo más profundo de su ser, en este drama tan aterrador y además ir a luchar con una EPS para que te paguen la cirugía, para que te den una máscara, para que te de las licras, es un temas muy doloroso y entonces nosotras como fundación queremos entrar después de la etapa aguda y ayudarlos.

 

En la actualidad, cuando uno investiga este nombre en Colombia hay algunos nombres que resaltan, uno de ellos es el de Adriana Liévano. Ella es la presidenta de la FUNDACIÓN INTI. Fundación creada con el único propósito de ayudar a las víctimas de quemaduras con su recuperación y tratamientos físicos y psicológicos. La idea de un apoyo integral en cualquiera de las necesidades que pueda enfrentar la víctima es el aspecto más importante de la fundación.

En Colombia cuando una persona se quema por cualquier razón, durante la etapa aguda, la EPS te atiende y se encarga. Una vez la clínica los da de alta, empiezan todos los trámites y es ahí donde empiezan los problemas. Los problemas son porque no se cubren todos los tratamientos, porque muchos tratamientos son muy costosos.

Camilo George © Solkes

L.V.A: ¿Qué te llevo a crear esta fundación?

Liévano: Nosotras empezamos a trabajar en esta fundación aproximadamente hace un año. La idea ya venía en proceso pero se empezó a materializar hace 1 año. Las fundadoras somos 3 mujeres que de alguna manera hemos estado expuestas al tema de las quemaduras… entonces, una es Jennifer Gaona que es cirujana plástica especializada en quemaduras, María Luisa Flores y yo que hemos sufrido quemaduras en un gran porcentaje en nuestro cuerpo.

L.V.A: Entonces…

Liévano: Entonces… yo soy la presidenta de la fundación, Jennifer es la directora científica y María Luisa es la encargada de relaciones públicas.

De pronto suena raro y hasta cursi pero hablando con Adriana me di cuenta que todo lo que uno haga por los pacientes quemados, todo lo que uno haga por ellos es para mejorar y cualquier cosa pequeña que se hagas a nivel de cirugía se va a notar significativamente.

L.V.A: Cómo se encontraron ustedes tres en la vida?

Liévano: Cuando María Luisa llega a Colombia después de su accidente ella llega las manos de Jennifer. Jennifer es la que la operará y termina de hacerle el tratamiento. Yo conocía a María Luisa desde hacía algunos años antes del accidente y cuando paso me llamaron paro preguntarme si podía hablar con ella y después con el tiempo simplemente nos unimos.

 

¿Y quién paga?

El tema del cubrimiento en cuanto a temas de salud en Colombia es delicado. En resumidas cuentas, si una persona tiene recursos económicos tiene como pagar las eventualidades pero si la persona tiene poco dinero no tiene acceso a los tratamientos necesarios.

Es ahí donde empieza a ver el problema de no hay esto o lo otro, no me cubren, etc. Eso empieza a postergar y demorar todo el proceso de cicatrización. Las quemaduras son de evolución muy lenta… cada cosa que tu hagas se va a notar… pero si tu miras mi cuello hoy en día no te puedes imaginar lo que era hace 23 años.

Con respecto al tema de quemaduras la situación es grave. Todo lo que es etapa aguda lo cubren las EPS sin ningún problemas. A nivel de conocimiento o entrenamiento para los médicos estamos muy bien.

El manejo que se les da a los pacientes quemados se hace con los protocolos que se manejan a nivel mundial. Sin embargo, por temas de costos e insumos no contamos con los mejores insumos porque son muy muy costosos y las EPS no los autorizan.

Las soluciones

Teniendo en cuenta, todo lo que ocurre en terminos del cubrimiento médico de las víctimas de quemaduras resulta impresindible decir que aunque exsiten muchos problemas con las EPS el tema ha mejorado.

Camilo George © Solkes

Sin embargo, todavía hay un camino largo que recorrer en la atencion integral de las victimas.

Por esto mismo, se está adelantando la ley 016 de 2014 en el congreso. Dicho proyecto de ley busca endruecer las penas a quienes atenten con ácido u otras sustancias químicas a las personas.

La FUNDACIÓN INTI fue fundada para crear un sistema de apoyo integral y holístico para la rehabilitación y la reconstrucción de la vida de aquellas personas que se han visto expuestas a quemaduras de cualquier etología.

L.V.A: ¿Qué hacen las víctimas en otras partes del país?

Liévano: La mayoría terminan remitidos a Bogotá, tiene que estar en Bogotá haciéndose sus tratamientos porque acá es donde está la tecnología, el conocimiento, los médicos. No es lo mismo ser cirujano plástico que un cirujano plástico con conocimientos de quemaduras.

L.V.A: ¿Qué está faltando?

Liévano: Falta un láser que es el doppler. Permite medir o determinar la profundidad de la quemadura. Los apósitos, para que la cicatrización sea mucho más rápida. Y piel en laboratorio son láminas de piel y eso es muy bueno y novedoso porque hace que no te tengan que sacar piel de tu cuerpo para hacerte el injerto.

 

Las quemaduras por acido

Cuando empecé a enterarme sobre este tema, leía a diario algo referente a quemaduras de ácido. Esto era un escenario que solamente me había imaginado en una película de horror. Para mi sorpresa, esta es una pesadilla que viven personas en todo el mundo.

Camilo George © Solkes

Las personas que son quemadas por ácidos quedan muy solas, quedan realmente afectadas físicamente pero su parte emocional queda acabada, hecha trizas. Muchos de estos ataques ocurren en los estratos más bajos y quedan desamparados, sin trabajo, algunas quedan en la indigencia. La idea es ayudar a que tengan un reintegro a la vida laboral y a la vida misma.

Según un informe de Medicina Legal, en Colombia, exactamente entre el 2004 y 2012 se se reportó la aterradora cifra de 926 casos denunciados de ataques con ácido.

En términos más simples, esto quiere decir un promedio de 115 ataques anualmente. Es importante tener en cuenta que de los casos denuncaíados, 565 de las victimas (el 61%) corresponden a mujeres, estando 297 de ellas entre los 20 y 30 años de edad. Así mismo, 361 hombres (38%) fueron víctimas de esta clase de ataques.

Cuando uno pasa por una quemadura tan fuerte como María Luisa y yo la tuvimos, uno trasciende a otro plano, en una dimensión que yo no te puedo explicar… es algo muy extraño, uno empieza a ver el mundo con otra óptica y eso hace que uno quiera como ayudar a otras personas”, me dice Adriana.

Continuando con la cantidad casos en Colombia, es importante tener claro lo siguiente.

Durante una década, desde el 2004 hasta el 2014, se habla de manera general de 980 casos de ataques no especificados.

Entonces, esto quiere decir que los ataque fueron realizados con distintos agentes químicos.

Los ataques con ácidos son una forma de extrema violencia. El objetivo es arrojar ácido o una sustancia corrosiva sobre el cuerpo de otro con la intención de desfigurar, mantener, torturar o matar.

Por esa razón, uno de los efectos más notables de este tipo de ataques es la desfiguración corporal de por vida. La Acid Survivors Foundation en Pakistán asegura que muchas víctimas sobrevivan, lo que hace que se enfrentan a desafíos físicos y psicológicos por el resto de su vida.

 

Como el ave Fénix

Sufrir de quemaduras en el cuerpo es una de las pesadillas más horribles que puede existir. Esto ya lo sabía pero después de tener la oportunidad de hablar con Adriana Liévano y entender en profundidad el trauma y la cantidad de problemas a las que se enfrentan estas personas mis ojos se abrieron mucho más.

Camilo George © Solkes

Ayudar a hombres, mujeres y niños en estas situaciones resulta necesario y una responsabilidad moral. La FUNDACIÓN INTI es un espacio para estas personas que como el ave Fénix, esta ave fabulosa que se consumía por el fuego y volvía a renacer, surge de las cenizas. Este tipo de ayuda debe llevarse a cabo alrededor del mundo. En este caso, en Colombia, necesitamos unir fuerzas para que iniciativas de ayuda como las de la FUNDACIÓN INTI puedan ser una realidad.

Bibliografia:

CASC (May 2010). Breaking the silence: addressing acid attacks in Cambodia (PDF). Cambodian Acid Survivors Charity (CASC). Archivacdo del original the original (PDF) 19 December 2013

Guerrero, Linda (October 2012). “Burns due to acid assaults in Bogotá, Colombia”. Burns. 39 (5): 1018–1023. doi:10.1016/j.burns.2012.10.022. PMID 23260999.

Deja un comentario