Sembratón, cambiando el planeta

Por: Lenniz Urbina
Fotos: Lenniz Urbina

La ciudad de Medellín - Colombia, ha disparado sus alertas ambientales por motivo de la alta contaminación en el aire que han detectado los monitores. El último incendio forestal en el cerro Quitasol, disparó la alerta naranja en toda el área urbana, evidenciando la necesidad de intervenir de forma urgente en proyectos y programas de conciencia ambiental.

Días antes del hecho la autoridad ambiental Corantioquia decretó alerta roja en la zona urbana que se extiende por el valle de Aburra conformada por 10 municipios, en la cual habitan alrededor de cinco millones de personas.


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El resultado del más reciente monitoreo entregado por el Área metropolitana, entidad gubernamental, obligó a las autoridades a tomar medidas importantes para intentar mitigar el riesgo que genera el incendio forestal.

Entre los indicadores más relevantes se detectó que las mayores fuentes contaminantes son el aumento del parque automotor, la disminución de espacios públicos de calidad y la ausencia de parques naturales o áreas verdes por motivo de la densificación urbana.

Con la idea de contribuir directamente para mitigar la contaminación de la ciudad y crear conciencia ambiental entre la población, un grupo de ciudadanos del municipio de Bello, se organizaron con el fin de proponer acciones que ayudasen a mejorar la calidad del aire en la zona y además proteger uno de los lugares más representativos del municipio, donde se puede divisar todo el Valle de Aburra.


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El cerro Quitasol está ubicado al norte del Valle de Aburrá en el municipio de Bello y cuenta con una altura aproximada de 2.880mt sobre el nivel del mar. Este lugar cuenta con una riqueza arqueológica inexplorada y es visitado por familias y caminantes que buscan disfrutar en un espacio natural cerca de la ciudad.

Con el fin de empoderar a los ciudadanos hacia la recuperación de su patrimonio ambiental un grupo de ciudadanos dio inicio a una idea que pronto se convertiría en realidad y que contribuiría al cuidado y protección de los recursos naturales de la ciudad y su área metropolitana, a la cual le dio el nombre de “Sembratón Quitasol”, el proyecto consiste en llevar a cabo, una siembra masiva de árboles nativos, donde toda la ciudadanía está invitada a participar y apadrinar el árbol sembrado, para así, garantizar el cuidado de la planta por lo menos los primeros años de vida.

En los meses anteriores, ha sido la ciudadanía quienes han realizado diferentes actividades para salvaguardar, lo que ellos consideran, como patrimonio ambiental y cultural de la región, como lo es también un espacio conocido como los Talleres del Ferrocarril, un complejo arquitectónico donde se instaló por primera vez la industria ferroviaria y que hoy son casi ruinas.

“La Sembratón Quitasol fue el resultado de la indignación que sentimos algunos ciudadanos, al ver cómo cada año por la misma época los incendios devoran el poco material vegetal que con tanta dificultad ha crecido en el Quitasol, debido a la aridez del suelo y el abandono en el que el Municipio tiene en uno de los poco lugares verdes que aún nos quedan en la ciudad”.

Ubicado privilegiadamente contiguo a la sede administrativa de la empresa Metro de Medellín, este lugar que fue entregado por la nación al municipio de Bello con destinación específica para desarrollar proyectos culturales para el municipio y que ha sido objeto de los intereses inmobiliarios privados con la colaboración de la administración municipal.

Es un terreno patrimonial de casi 79 mil mt2 y lo que los habitantes de Bello, piden es que se respete la destinación inicial que es para educación, arte y cultura; contrario a lo que el municipio desea, que es dividir el espacio y construir viviendas disfrazadas de interés social, espacios comerciales y administrativos y dejar un pequeño espacio para una escuela de música.”

Desde este entonces, los ciudadanos se han venido organizando para tratar de generar soluciones que puedan garantizar el cuidado de los bienes activos y recursos naturales, como el cerro Quitasol que ya venía siendo afectado por incendios.


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El más reciente fue en el mes de febrero. Este incendio acabó con 98 hectáreas de fauna y flora en el cerro Quitasol. La conflagración se propago y duró tres días mientras las autoridades lograban apagarlo. Esto generó la activación de la alerta naranja por contaminación ambiental en la ciudad de Medellín.

Cuando se logró apagar el incendio y las alertas de contaminación ambiental fueron llegando a la normalidad, se inició con la propagación del proyecto de la sembratón, donde por medio de un ideario colectivo se empezaron a crear alternativas de cambio como por ejemplo, crear una siembra masiva con una serie de flores amarillas y formar un símbolo capaz de divisarse de cualquier parte del valle de Aburrá.

Otra de las ideas, ha sido la creación de hidrantes forestales, donde los bomberos puedan acceder de manera rápida al agua, ya que uno de los problemas que se han evidenciado cuando ocurren incendios es el tiempo que demoran los bomberos en acceder al recurso hídrico que queda en un sector lejano del cerro.

Además de la importancia ambiental que tiene el cerro, también tiene un valor agregado que contribuye al patrimonio histórico del municipio, ya que tiene una riqueza arqueológica que no ha podido ser avaluada y sólo se ha divisado por los visitantes que han logrado experimentar los caminos y ruinas prehispánicas.

Esta riqueza arqueológica se ha dejado de lado ya que las entidades pertinentes no han realizado un estudio arqueológico capaz de analizar de manera exacta el valor histórico que tiene este patrimonio en el cerro, no obstante la ciudadanía logró concretar una propuesta para encontrar una declaratoria de protección en el cerro como parque natural.


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Debido a que se encuentran propiedades privadas en el cerro, la cuota del plan de ordenamiento territorial del municipio de Bello, sube de manera excesiva la ladera del cerro lo que permite la construcción y creación de proyectos inmobiliarios que lo que hacen es debilitar más la estructura base del cerro.

Ya que existen propiedades que en su momento fueron privadas y que hoy en día pertenecen a la administración municipal, como la finca Corrales, un predio que pertenece a la Alcaldía, ubicado en el cerro y que la ciudadanía ha tomado la iniciativa para proponer la idea de convertirlo en aula ambiental y así crear un espacio de formación educativa en términos de cuidado y protección ambiental.

Otra de las propuestas que ha hecho la ciudadanía es la construcción de dos viveros en el cerro capaces de ser auto sostenible y preservar las diferentes especies de plantas utilizadas en la siembra constante. Estos dos viveros estarían a diferentes puntos de altura ya que cada especie tiene un cuidado y producción diferente.

El ideal para este proyecto de viveros es sembrar especies nativas, puesto que en el área metropolitana existen más de 20 especies que se pueden considerar nativas y que se pueden generar en los viveros el mismo material biótico a cultivar así como el conocimiento acerca de cómo cultivar y germinar diferentes especies, además del cuidado de la flora en el cerro.


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Otro de los temas abordados en las reuniones de los ciudadanos y que ha sido el eje central de las propuestas planteadas para el cerro es el componente ambiental, tratar de masificar la importancia de crear una conciencia colectiva para saber reconocer los factores ambientales, no solo en la siembra masiva del cerro sino también en el diario vivir de cada familia.

Con todas estas propuestas sobre la mesa y las ideas que seguían surgiendo de la ciudadanía, se inició con la convocatoria para la siembra de dos mil árboles en el cerro Quitasol, convocatoria que se generó en las redes sociales y con el apoyo de las organizaciones como Área Metropolitana, Corantioquia, Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Bello, expandiendo el mensaje de la participación ciudadana en el evento de siembra masiva.

El cronograma de actividades empezó con el conocimiento que se debía tener sobre la tierra en el cerro. Para esto se realizaron caminatas guiadas de conocimiento y valoración, con el acompañamiento y apoyo de profesionales como antropólogos, ingenieros ambientales, geólogos y ambientalistas.

En este primer reconocimiento se logró realizar una valoración con toma de muestras y ejercicios de observación para determinar la acidez de la tierra, la calidad en las diferentes capas de altitud del cerro y así obtener el análisis sobre qué especie sembrar en qué parte de la sección destinada a la siembra masiva.

Bajo el nombre de Sembraton por el Quitasol, se dio inicio a la ejecución de la propuesta con la ayuda de las entidades y el colectivo ciudadano, apoyándose en los avances que las instituciones como Área Metropolitana ya había llevado a cabo y basado en los procesos que ya habían sido determinados como técnicamente viables y que además tuviera una cuota de alta participación ciudadana.

Además de llamar a la ciudadanía a la participación con la siembra masiva, también se quería crear un vínculo entre el ciudadano de participar con la siembra y el árbol que había sembrado, de esta manera saldrían muchos más eventos póstumos a visitar el árbol y cuidado del mismo, con una especie de visitas a la preservación del cerro.

Dos semanas antes del evento se realizaron diferentes actividades para dejar en condiciones favorables el terreno para la siembra prevista. Estas actividades eran las de demarcar el terreno donde se iban a sembrar los árboles, hacer el hoyado con la distancia oportuna y preparar el terreno con solventes y vitaminas en el abono.

El día 22 de Abril se llevó a cabo la sembraton, con la participación de más de 2,000 personas que fueron llegando al cerro desde las 6 de la mañana. A cada uno se le entregó su planta a sembrar, un hidrogel para realizar la siembra de forma correcta y se le mostró el hoyo seleccionado para su planta.

La organización de las personas convocadas se hizo mediante la división de grupos de los colectivos ciudadanos, así como personal de las entidades quienes fueron dirigiendo al público hacía el área demarcada, con el personal de emergencias como la defensa civil, para capacitar previamente sobre cómo realizar la siembra y la explicación sobre la especie de planta que se le estaba otorgando para la siembra.

El evento de siembra masiva convocó a la ciudadanía a trabajar por sus recursos naturales, además de concientizar la labor del cuidado y protección del medio ambiente. Uno de los mensajes de la sembraton fue la apropiación de la naturaleza, vigilar su cuidado y preservación para tener una calidad de aire mucho más limpio y puro.

Con actos culturales de la mano de artistas del municipio y personajes ilustres que han tenido relación durante muchos años con el cerro, así como representaciones teatrales, el evento que inició de manera formal a las 7 de la mañana y finalizó a las 11 de la mañana, continuando hasta las 2 de la tarde con los actos culturales preparados. El clima contribuyó con la siembra masiva ya que el día anterior había llovidó facilitando el trabajo del hoyado y el día del evento estuvo cálido y fresco, permitiendo la actividad de siembra de manera rápida y ágil, por esto varios de los asistentes decidieron sembrar más de un árbol durante la jornada.

Referentes Bibliográficos: Puerta, S. (10 de Mayo de 2017). Sembraton Quitasol. (L. urbina, Entrevistador)
 


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